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ALERGIAS


EL ASMA

Es una enfermedad inflamatoria crónica que causa problema de respiración, asociada a estrechamiento de la vía aérea. Se estima que más de 300 millones de personas en todo el mundo esta afectado de esta enfermedad. Los síntomas de asma incluyen episodios recurrentes de sibilancias, dificultad para respirar, opresión de pecho y tos, que se desencadena por diferentes factores.

El asma alérgica, el tipo más frecuente, son síntomas que están desencadenados por exposición a alérgenos como polen, ácaros del polvo, mascotas y hongos. Otros desencadenantes incluyen infecciones virales, ejercicio, reflujo gastrointestinal, y algunos medicamentos, particularmente la aspirina y factores emocionales.


El asma afecta a niños y a adultos y puede ser una enfermedad grave. Sin embargo, los pacientes asmáticos, correctamente tratados, pueden vivir una vida normal.

El diagnóstico de asma esta basado en síntomas (sibilancias, dificultad para respirar, opresión de pecho, tos). Pacientes con asma muestran reversibilidad (responden a broncodilatador, como el salbutamol) e hiperreactividad de la vía aérea .

La espirometría es una prueba que valora la función pulmonar, que se realiza en pacientes mayores de 5 años.

Las pruebas cutáneas de alergia, son importantes para demostrar el desencadenante de los síntomas, y poder realizar medidas de evitación y tener una terapia modificadora de la enfermedad.

La meta del tratamiento es mantener los síntomas de asma bajo control y la prevención de las exacerbaciones. Cada paciente debe ser valorado para establecer el nivel de control de asma y tener un tratamiento personalizado.

En general los pacientes deben evitar los factores desencadenantes de los síntomas (por ejemplo, tabaco, alimentos, fármacos).

Las medidas terapéuticas, son farmacológicas e inmunoterapia alérgeno específica.

Los medicamentos incluyen, esteroides inhalados, son el controlador más efectivo. Se dan para disminuir la inflamación bronquial. Cuando los esteroides inhalados no son suficientes para el control, se debe agregar un agonista B2 de acción larga.

La inmunoterapia alérgeno específica es el único tratamiento que cambia la evolución de la enfermedad, mejorando los síntomas, y haciendo un cambio en el estado de inflamación alérgica.




LA RINTIS ALÉRGICA

La rinitis alérgica es una enfermedad muy común, causado por inflamación de la mucosa nasal. Los pacientes suelen describir síntomas como flujo nasal constante, congestión, comezón en la nariz y algunas veces estornudos. Muchas veces pueden ir acompañados con síntomas oculares, como comezón en los ojos, ojos rojos y/o lagrimeo.

Las causas más comunes son aquellas causadas por infecciones virales y por alergia.
La rinitis alérgica ocurre en pacientes cuyo sistema inmune produce anticuerpos específicos (de tipo IgE) hacia alérgenos del ambiente, como polen, hongos, caspa de mascotas u otros animales, acaro del polvo, etc. La enfermedad frecuentemente ocurre en familias con antecedentes alérgicos.


La rinitis alérgica es clasificada de acuerdo a la recurrencia de los síntomas y a la afectación de las actividades cotidianas y del sueño, afectando su calidad de vida, y teniendo un impacto en su productividad en el trabajo o en la escuela. Teniendo distintas gravedades de la esta enfermedad, desde las más leves hasta las moderadas- graves.

El diagnóstico de rinitis alérgica esta basado en los síntomas del paciente, que combinada con la exploración médica nos sugiere la enfermedad. El diagnóstico es confirmado con pruebas de alergia, las cuales nos darán la información de la sensibilización a un alérgeno o alérgenos como puede ser al polen, a los hongos, acaro del polvo o caspa de mascotas, entre otros.

El tratamiento incluye la evitación de alérgenos, tratamiento médico y la inmunoterapia alérgeno específica.
La evitación se refiere a la reducción de la concentración del alergeno en cuestión en el sistema respiratorio, lo cual no siempre es posible.

El tratamiento medico es usualmente necesario para el control de los síntomas, incluyen medicamentos como antihistamínicos y esteroides nasales.

La inmunoterapia alérgeno específica es el único tratamiento que modifica la enfermedad, y que da el mayor control de los síntomas, ya que trata directamente al sistema inmunológico.

Es importante saber que la rinitis puede estar acompañada por otras enfermedades como rinosinusitis, pólipos nasales, o bien por asma.

LA CONJUNTIVITIS ALÉRGICA

Es una enfermedad común de la superficie del ojo, en algunas ocasiones ocasionada por un factor alérgico desencadene.

Frecuentemente esta asociada con rinitis alérgica y afecta a niños y adultos.

Los signos y síntomas de la conjuntivitis alérgica son principalmente comezón ocular, ojo rojo y lagrimeo. Puede aparecer secreción que incluso condicione “ojos pegados” por las mañanas.

El diagnóstico se realiza por los síntomas presentados y en la exploración médica.

ALERGIA ALIMENTARIA

Cerca del 1 al 5% de la población mundial tiene alguna alergia alimentaria. Se ha documentado numerosos alimentos que pueden ocasionar alergia, siendo los más comunes la leche, el huevo, el cacahuate, trigo, soya, pescado y mariscos.

En los niños la mayoría de las reacciones alérgicas están asociadas con leche, huevo, cacahuate y nueces. La alergia a leche y a huevo se suele superar en los primeros años de vida, aunque hay pacientes que pueden persistir con esta alergia.

En el caso de los adultos, las frutas, vegetales, cacahuate y mariscos son los responsables de la mayoría de las reacciones alérgicas.

Los síntomas de la alergia a alimentos pueden ser muy diversos entre las personas. Pueden ir desde disconfort ante la ingestión de alimento hasta reacciones que pongan en riesgo la vida como la anafilaxia, requiriendo intervención medica inmediata.


El autodiagnóstico de alergia alimentaria es poco confiable, y la ausencia de un diagnóstico certero puede poner en riesgo la vida. Por lo que, si se sospecha de una alergia a un alimento se debe buscar ayuda especializada de un alergólogo.

El diagnóstico se realiza en base a los síntomas clínicos, examinación médica y la realización de pruebas de alergia, con mejor sensibilidad aquellas que se realizan de forma cutánea, las cuales pueden ser con extractos de alimentos o alimentos en fresco. Sin embargo el estándar de oro en el diagnóstico es el reto oral al alimento, que se deberá realizar bajo condiciones de vigilancia por medico especialista alergólogo.

Cuando un paciente es diagnosticado con alergia alimentaria debe retirar de la dieta los productos y alimentos que contengan dicho alérgeno.

Cuando se cocina para el paciente con alergia alimentaria, es importante evitar la contaminación de la comida con ese alimento al se es alérgico, esta contaminación pasa cuanto utilizamos la mismos utensilios de cocina, cuando no se separa los alimentos adecuadamente, por platos o incluso por no realizar un buen aseo de manos.

Es importante aprender a leer etiquetas, para saber los ingredientes que contienen todos los alimentos que se va a consumir. Algunos alimentos tienen la etiqueta de “puede contener cacahuates” o “puede contener leche”, etc. Esto es para prevenir a los consumidores una posible contaminación con un alimento alergénico.

ALERGIA A INSECTOS

Los piquetes de insecto incluyen abeja, abejorro, hormiga y mosquito. Cuando pican inyectan veneno, que produce efecto tóxico, dando por resultado irritación que produce aumento de volumen, enrojecimiento, comezón o dolor. Todas estas reacciones son normales. Pero si se es alérgico, se puede sufrir reacciones generalizadas y graves.

Las reacciones no alérgicas, de tipo local, pueden durar no más de una semana. El sitio de picadura debiera lavarse con agua y jabón, y pueden ser tratadas con medicamentos tópicos para disminuir los síntomas locales como comezón.

Las reacciones alérgicas generalizadas consisten de una combinación de síntomas: urticaria, angioedema, comezón generalizada, dificultad a la respiración, náusea, vómito, diarrea, entre otros síntomas, si se junta más de un síntoma lo llamamos anafilaxia.

ALERGIA A MEDICAMENTOS

Los medicamentos pueden producir efectos no deseados, que pueden deberse a efectos adversos propios del fármaco, y son aquellos que están descritos en la farmacopea del medicamente. Sin embargo, algunas veces producen reacciones alérgicas verdaderas, estas son menos frecuentes, pero potencialmente graves.

El fármaco que más comúnmente causa alergia son los antibióticos y entre las familias de estos se encuentran la penicilinas (como amoxicilina, ampicilina, entre otras), otro fármacos comunes son los AINEs (Antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, la nimesulida, etc) y la aspirina (acido acetilsalicílico).

 

Entre otros síntomas, la alergia a fármacos puede causar síntomas como:

- Urticaria y angioedema (ronchas y edema)
- Anafilaxia (reacción alergia sistémica)
- Dermatitis por contacto (eccema en el sitio de aplicación de crema, por ejemplo)
- Rash pruriginoso.

Para desarrollar alergia a fármaco, usualmente es necesario que se haya recibido previamente el medicamento. Sin embargo, una buena tolerancia previa al fármaco no excluye una alergia actual.

Algunas personas pueden decirse “alérgicas a ciertos fármacos” por haber presentado síntomas asociados, pero para tener un diagnóstico definitivo se debe realizar la valoración por un médico especialista.



DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel, que usualmente inicia en bebes de 3 a 6 meses de edad, aunque se presenta en niños pequeños puede iniciar a cualquier edad. Esta estrechamente asociada con enfermedades alérgicas como asma, rinitis alérgica y alergia alimentaria. La sensibilización alérgica puede estar presente hasta en el 80% de los pacientes con dermatitis alérgica y se puede presentar en niños pequeños con alergia alimentaria o urticaria aguda alérgica asociada a exposiciones relevantes como por alimentos, medicamentos o pólenes.

La característica clínica clave es la presencia de comezón en las lesiones de la piel, excesiva resequedad y enrojecimiento de la piel, que usualmente se acompañan por signos de daño secundario al rascado, como costras e infección cutánea. La presencia de vesículas sugieren infección por herpes simplex o impétigo, las cuales se suelen asociar a la dermatitis atópica.


La dermatitis atópica usualmente se localiza en niños pequeños en mejillas, cuello, cuero cabelludo, en niños más grandes y adultos podemos encontrar lesiones en las porciones de flexión de las extremidades, dorso de manos, entre otras.

El abordaje diagnóstico debe comprender la realización de pruebas de alergia, para determinar posible causal o disparador de la enfermedad.

El tratamiento pretende el control de la comezón, mejorar las condiciones de la hidratación de la piel, reducir la inflamación y tratar la posible infección asociada. También es importante evitar posibles alérgenos identificados por las pruebas cutáneas. En algunos casos esta indicado iniciar con inmunoterapia alérgeno específica que controla de forma satisfactoria la enfermedad.

URTICARIA

La urticaria en una enfermedad que afecta del 10 al 20% de la población en algún momento su vida. Se caracteriza por lesiones dérmicas que producen comezón y formación de roncha que puede confluir y formar habones (“tortas”) que puede estar acompañadas de aumento de volumen en piel, labios o región genital (angioedema) en más del 50% de los pacientes.

La urticaria se puede dividir por el tiempo de presentación en aguda o crónica, la llamada aguda es aquella con evolución menor a 6 semanas.

La urticaria y el angioedema son también datos clínicos de la anafilaxia, que es una forma grave de presentación de la alergia. La histamina es el principal mediador de la urticaria. Es una sustancia natural que normalmente se encuentra en gránulos contenidos por una célula especializada, la célula cebada o mastocito, que se encuentra en la piel y en mucosas.

Dentro de las causas de la urticaria encontramos la alergia, para lo cual se requerirá de una valoración por el médico alergólogo.

LA INMUNOTERAPIA ALÉRGENO ESPECÍFICA SUBCUTANEA Y SUBLINGUAL

La inmunoterapia es considerada el único tratamiento que puede modificar la enfermedad alérgica. Este tratamiento puede ser administrado mediante dos vías, subcutánea y sublingual.

La inyección subcutánea ha sido practicada por alrededor de 100 años con excelentes resultados. Se administra dosis crecientes del alérgeno al que el paciente es específicamente alérgico, y se mantiene con dosis objetivo para mantener libres de síntomas a los pacientes.

La sublingual, como su nombre lo indica se administra debajo de la lengua, al igual que la subcutánea su efectividad ha sido comprobada. Y nos da una vía de administración menos invasiva y mejor tolerada.

Estudios clínicos muy bien diseñados y un sin número de revisiones han establecido la eficacia en el tratamiento de enfermedades alérgicas tales como rinitis, asma e hipersensibilidad a insectos. Los test de síntomas y la necesidad de utilización de medicamentos de rescates fueron significativamente reducidos al ser comparado con placebo.

La inmunoterapia mejora la calidad de vida de los pacientes que sufren una enfermedad alérgica. La acción que modifica la enfermedad incluye el bloqueo del desarrollo de nueva sensibilizaciones, disminución de la probabilidad de progresión a asma en caso de padecer rinitis, y los síntomas mejoran en escalas de síntomas y la necesidad.

 

 


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